El riesgo invisible de las facturas: Por qué 8 días pueden costarle caro a tu organización

En muchas organizaciones, la recepción de una factura electrónica sigue dependiendo de una casilla de correo, de una revisión manual o simplemente de que alguien recuerde revisarla. Mientras tanto, el plazo legal continúa avanzando y muchas veces nadie lo advierte.
Lo que parece un simple trámite administrativo puede transformarse rápidamente en un problema financiero, operativo e incluso de control interno.
¿Qué establece la normativa?
La Ley N° 19.983, que regula la transferencia y el mérito ejecutivo de la factura, establece que una factura se entiende irrevocablemente aceptada cuando el receptor no reclama dentro de los ocho días corridos siguientes a su recepción.
El Servicio de Impuestos Internos (SII) precisa que este plazo comienza desde que el Documento Tributario Electrónico (DTE) es recibido por sus sistemas y que, si no existe un reclamo oportuno, el acuse de recibo se genera automáticamente. En otras palabras: el tiempo comienza a correr incluso cuando la organización aún no ha revisado internamente el documento.
Un desafío operativo, no jurídico
La mayoría de las empresas e instituciones no enfrenta dificultades por desconocer la ley, sino porque sus procesos internos no acompañan la velocidad que la normativa exige.
Situaciones frecuentes en la operación diaria:
- La factura llega a una casilla de correo sin monitoreo permanente.
- El profesional responsable se encuentra con licencia o de vacaciones.
- El documento permanece estancado en una bandeja compartida.
- La recepción del servicio o producto aún no ha sido validada.
- No existe trazabilidad sobre quién debía visar la documentación.
El riesgo no termina con la recepción: El factor Factoring
En muchos casos, una factura puede ser cedida a una empresa de factoring antes de su pago. Si la organización no cuenta con mecanismos para controlar estas cesiones y mantener la trazabilidad del documento durante todo su ciclo de vida, pueden surgir diferencias entre el proveedor original, el cesionario y el proceso de pago final. Contar con alertas y seguimiento sobre cesiones de crédito permite reducir riesgos operativos y proteger la caja.
La respuesta: Automatización y control integrado
Las organizaciones más maduras han dejado de depender exclusivamente del correo electrónico. Hoy implementan procesos donde la recepción documental se encuentra totalmente integrada con los flujos internos, permitiendo:
- Recepción automática y verificación permanente de nuevos DTE recibidos (sin depender del correo enviado por el proveedor).
- Asignación automática de responsables por área o departamento.
- Alertas preventivas antes del vencimiento del plazo legal.
- Flujos de revisión, observación y rechazo con roles claramente definidos.
- Control de cesiones de crédito (factoring) y trazabilidad completa para auditorías.
La gestión de facturas electrónicas dejó de ser un simple trámite tributario; es parte de un proceso integral que involucra personas, plazos y responsabilidades. Administrar correctamente esos ocho días dependerá de la capacidad de su organización para gestionar su información de manera oportuna, automática y trazable.
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Referencias
Biblioteca del congreso nacional de Chile, Ley 19.983:
https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=233421&idVersion=2020-06-03
Servicio de impuestos internos, Preguntas frecuentes:
https://www.sii.cl/preguntas_frecuentes/factura_electronica/001_003_6514.htm
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